Y Heme Aquí Omnipresente

Pues ya no me hallo en este abrigo,

manto de sensaciones infinitas

que buscan deshojarse en seres de papel

apenas animados por mi aliento

manglar de lo invisible, de palabras y sintagmas.

Y heme aquí omnisciente

usando el mismo tono que Dios debió usar

al ordenar la creación,

Sol que aprendiendo a usar su luz

se mueve divertido entre los pasillos

del significado y la perspectiva

la diegética y el significante,

la poética y su testigo,

lo esencial.

Silencio, pausa, un testigo

Prosista, cuentista, novelista, poeta

Todo un personaje que resulta ajeno

a quien no le interesa mucho la verdad,

aquella que llega  por unos momentos en forma de versos  y

 por otros en forma de sueños

que no se apuntan en ningúna parte

más quedan impregnados en los parajes de

la soledad colectiva, calles antiguas, la realidad,

el ego y el tiempo, terrón de azucar  que derrite poco a poco

al que se se eleva a través de la palabra

a ese estado de consciencia