Viaje al centro de la tierra

Julio Verne me dio la idea de ir al centro de la tierra, me ahorró los preparativos y el viaje, esperé el uayeb y llegué ahí.

Lo primero que vi fue la red de que hablaba Einstein sobre el espacio-tiempo, pero no fue ese binomio lo que estaba allí, sino el de libertad-providencia. Me subí a esa red y empecé a caminar sobre ella.  Observé todas interconexiones de lo que sucede arriba en la tierra. Vi el camino de cada humano, en el eje de las ordenadas están los  errores, en el de las absisas, los aciertos; cambia cada décima de segundo su dirección, pero siempre obedece a leyes.

Quise sacar fotos con mi Tablet para subirlas en la noche a mi Face, pero me dijeron que la información ya estaba arriba en la tierra. No recuerdo haberla visto o leído; solo que se haya quemado en el incendio de la Biblioteca de Alejandría, esté en los archivos secretos del Vaticano o de algún priorato, quizá se descargue como aplicación.

Me expulsaron como catapulta hacia arriba en un chorro de agua; antes de que terminara el uayeb ya estaba en casa. Este viaje me cambió la manera de ver la vida; es un entramado de causalidades sin excepciones; cada vez que quiera hacer algo, pensaré en las consecuencias ¡Cómo no fui antes! No importa, ahora se que todo está en presente.

Como no encontré la información por ningún lado regresé el siguiente uayeb. Me dieron una hoja de papel con algo escrito, la pusieron en una bolsa de plástico y me expulsaron en el mismo chorro de agua de la otra vez. No pude decifrar  lo que decía, lo preguntaré en el internet a ver si esta vez alguien puede ayudarme.

“3 candados: contradicción, incoherencia, tedio. 3 actitudes: humildad, apertura, constancia. 3 resultados: paz, alegría, sabiduría. 3 verbos: confronta, sostiene, sana. 3 varios: en todos lados, traducida, gratis.”