Una semana al año

Ranura en la evasiva cotidianidad de fragancia a inmanencia.
Abismo de infinitud asomado en películas impregnadas de autoritarismo histórico romano sobre arenas judías, en la plenitud de los tiempos.
Nadie mira hacia otro lado, los palillos para fijar los ojos en la eternidad se clonaron de Naranja Mecánica… por millones.
Souvenir de cruz en aleación de amor están de oferta en un radio de 360 grados… solamente.
Nubes deslavadas y sabores purpúreos le hacen el juego a la globalización occidental… por una semana.
Y la luz brilla en las tinieblas y las tinieblas no la vencieron: Atrevimiento algo miedoso de lunes a miércoles; envalentonado jueves y viernes; con destellos bipolares de reflexión piadosa, sábado y domingo.
Y el mundo fue hecho por la Palabra y el mundo no la conoció… siguiente lunes.