Viendo a través de los vitrales del alma

I

Una lágrima se abre, allá a lo lejos en la luz,

es fruta partida que muestra de sus entrañas las semillas del dolor,

camino de corredores hacia la fuente de los ojos,

donde el alma se hace agua

y se escucha  su armonía

 

Camino entre sus pasillos,

paredes de espejos

que reflejan los rostros de la tristeza,

paredes de agua acumulándose en mis poros

tomando a mi boca por cascada.

 

Tan lejos, allá en la luz está la fuente de la pena,

inaccesible con el grifo abierto que no puedo sellar,

 

Oigo gotear a su eco una y otra vez en el aluminio del pecho.

 

II

Mis ojos se abren,

frutos cortados

de negras semillas

de néctar rojo,

su corazón en los corredores  hacia la fuente de mis lágrimas.

 

III

Cae una lágrima,

cáscara deshecha sobre el camino hacia la luz

donde gotea el alma  de lluvia

con el grifo abierto,

y cae en la cáscara y  emerge en

un pájaro de olas

golpeando en las orillas

del cielo  y se refleja en  las nubes de fuego de las desdichas.

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