Soneto de los dioses

Serpiente que la despluma el olvido,

la lluvia de fuego que se evapora;

muerte sin sacrificios, indolora,

el dador de vida vaga perdido.

 

Huérfano y sin pedazos de su madre,

el espejo que dejó de humear;

desaparición  de la era solar,

no hay guía en el otro mundo que ladre.

 

Hasta nunca a dioses dilapidados,

la falda de serpientes marchitada,

el guerrero con su espada apagada.

 

De toda memoria están relegados,

su divinidad de a poco borrada,

por su gente fueron abandonados.