Sobre la eternidad (I de III)

La trascendencia del ser

 

En trascender más de sí mismo consiste la eternidad,

no hay agonía al perder recuerdos arcanos,

ni repercusiones de no cuidar el cuerpo, frágil vasija de uno.

La maldición del tiempo excluye al inmortal,

tampoco hay bendiciones de bienestar, de alegría,

no hay nada más que la marca inolvidable del ser, sin estragos.