Poema a la Nada

De dónde surgen estas manos que escriben
De donde  los ojos que leen estas líneas
De dónde el universo, los soles, los pájaros
De donde este cuerpo que confunde conciencia con mente, existencia con pensamiento.
De donde el cerebro que se queda mudo ante los límites, el infinito,  lo insondable, el tiempo, su ego, sus envidias, sus presunciones, su ansias de dominio, miedo, duda, cinismo.
¿Acaso es Saturno comiendo los restos que cuelgan de su guadaña?
O de donde viene el bien y el mal,
Lo feo, lo bello, la agonía o el éxtasis, la luz o oscuridad, la dificultad o la facilidad,  la fijeza siempre momentánea, esto o aquello.
¿Acaso del  tiempo antes del tiempo?
¿Acaso todo vino de la nada?
Ausencia que es presencia, que es vacío, que es vientre oscuro, invisible, infinito, nada.
Quizá la nada está muy lejos de no ser nada,
Y es algo, que es nada, que es tan solo un nombre henchido de vacío, de  realidad inventada.

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