Ojos de otoño perpetuo

A mi amado: Bernardo García

Rozas mi piel
Con tu guante de seda
Sensible caricia
Amanecer que se queda

Se disparan convulsiones
Aprisionadas
Ineludible misiva
De incultura acaudalada

Colisiones quiméricas
De dualismo fatuo
Me miras, eterno
Ojos de otoño perpetuo

Se crea un Universo a partir de este instante
Consipración perenne de los espacios temporales
Ósculo de átomos, miradas imprudentes
Sensaciones carnales de apego constante

Cual Sol y cual Luna se encaran desafiantes
Tus ojos, los míos, la gravedad extenuante
Me adentro en tu abismo, sensual y revuelto
Me adentro en tus ojos de otoño perpetuo

Tus labios, los míos
Un beso delicado
Un beso, dos, varios
Me has conquistado

Me acerco, me alejo, me acerco de nuevo
Rubor inapelable, es causa y efecto
Fruto de adentrarme dispuesta, inevitable
En tus ojos, esos ojos de otoño perpetuo

Maldigo los momentos que no estoy contigo
Mi pecado, mi licor, mi deseo adictivo
Te anhelo, te sueño
Tan maravilloso y perfecto
Yo sueño tus ojos de otoño perpetuo

— María Santos @marifersv94