Nocturno XXV

¡Apagate,  apagate breve llama! La vida es  una sombra que camina

Ni sombra

Ni luz yacen

Emanan,

Susurran detrás de las tierra,  paciencia ancestral,

Nos llaman las llamas.

Caminos y caminos terminan al final los laberintos

Es entonces como aquí ante nosotros se abren las manos suaves de muerte,

Se cierra el telón de fuego y de vino

Rey y bastard yacen juntos,

Para los gusanos son lo mismo

Caen las hojas y las horas como caen los imperios.

 

 

 

 

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William Shakespeare