Nave del tiempo

−¡Qué chida está la nave!, pero, ¿no funciona, vedad, Apo?

−Clarinetes, súbete, vamos a dar un vueltón. No toques nada, yo la manejo. Es una chatarra que donó la universidad a un centro de estudios avanzados, luego a otros y así, hasta que le llegó a mi papá, no se porqué, yo era chiquito cuando la trajeron, pero él la arregló, bueno, nunca hizo un viaje al pasado, y  como murió hace un mes, ahora es mía. Ya ves que no tengo ningún coche por arreglar, hay que probarla Nacho.

−¿Aquí se le dan vuelta a las épocas, Apo? Mmmm.

−¡Cuidado Nacho!, es muy sensible al tacto, poquito que le aprietes y nos vamos para allá. ¡Te dije que no tocaras nada!, ¡ya se activo, Sodoma y Gomorra, ay no! Agarrate de donde puedas.

−¡Ayyyyy, bajan!

 

−¿Dónde estamos,  Apo ?, mira a todas esas personas vestidas de carnaval, y sus peinados, bastante raros, pero están pintados más fuerte que en nuestra época.

−No preguntes en dónde estamos, eso ya lo sabemos, sino cómo vamos a regresar. Yo no me quiero quedar aquí.

−Tengo una idea, Apo,  mientras tu ves si la puedes arreglar, yo voy a conseguir ropa como ellos, para que no sospechen que no somos de aquí.

−No Nacho,  los dos vamos o los dos nos quedamos, además ya tengo hambre, vamos a ver cómo conseguimos comida, pues de seguro no les vamos a entender nada.

−Mira, esa persona tiene un Iphone como el mío

− Y aquella tiene unos tenis igualitos a los que tengo. Qué raro. Mira allá se ve un centro comercial como el de nuestra época.

−Sí, estoy confundido; pero, hay otras cosas que nosotros en nuestra época no tenemos…  Es como si hubieran sacado videos del you tube a la calle, sin restricción, sin censura; es como si ebay estuviera vendiendo en vivo y directo de todo. ¡Qué asco! Por eso, se destruyó Sodoma y Gomorra, ¿ te acuerdas, Nacho, cómo? Y, ¿cuánto tiempo falta para que la acaben?

−No Apo,  no se nada de eso, ya hasta me hice pipi de la impresión,  corre, vamos a la nave, quien quita, ya se enfrió y vuelva a  servir, no quiero morir, quedé de verme con mi novia al rato.

−Espera, no es cuestión de que se enfríe la nave y ya, no es un coche. Tenemos que hacer algo para que no muramos. Deja pensar, ya estoy recordando, yo hice esa representación hace tiempo y dije: “Vaya , no se enfade mi Señor, que ya sólo hablaré esta vez: ¿Y si se encuentran allí diez justos? Dijo: Tampoco haría destrucción, en gracia a esos diez.”  Te lo dije, no vamos a morir, solo es cuestión de buscar diez justos.

Fin