Mi vida como ex

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Probablemente no haya palabra más temida, vitupereada, odiada y objeto de tantas burlas como ex.

De hecho no es palabra sino un prefijo de origen latino que conforma la producción de nombres, adjetivos y verbos con el significado de “fuera” o “más allá” y se une a la base léxica formando una sola palabra.

El caso es que una buena parte de mortales pasamos a formar parte de este selecto grupo de nómadas o parias y no queda nada más por hacer.

Como en cualquier otra relación, al principio nuestro nuevo estado lo tomamos con una serenidad increíble. Sin importar los muchos o pocos años que hayamos pasado juntos pareciera que nunca lo hubiéremos querido así. Lo achacamos a la presión de nuestros padres, de los amigos o de la sociedad en conjunto. Siempre habrá alguna excusa para tratar de ocultar lo evidente.

Conforme pasan los años, se ven las cosas desde otra perspectiva. Dejamos de ser los inconformes, los que vivimos momentos de pesadilla más que de gloria y entonces es que pasamos por diferentes estados, incluyendo la negación, hasta que llegamos a la nostalgia. Los buenos momentos se acrecientan, los malos significan poco. Lo pasado nunca volverá a ser igual, más cuando lo comparamos con nuestra nueva vida.

Entonces comenzamos a frecuentar a quienes estuvieron en las mismas batallas y que por haber vivido lo mismo sabemos que nos entienden. Unos antes y otros después, hombres y mujeres, buenos y malos, todos se van integrando. Después de todo, en la unión está el apoyo.

Como grupo nos reunimos y no pasan de ser las mismas historias contadas una y otra vez hasta el cansancio. Y de repente llega ese rayo de luz donde comprendemos que aunque nunca volveremos a ser los mismos si podemos relacionarnos de otra manera. Que ser ex no quiere decir otra cosa sino que vivimos una vida que podemos retomar en cualquier momento. Otras personas vendrán pero nosotros tenemos un lugar especial.

Así que cada que podemos regresamos al antiguo hogar y lo hacemos con ese orgullo particular. Y a muchos incluso les agrada la idea que sus hijos pasen por esta experiencia.

Definitivamente ser ex-alumno de mi maravilloso colegio es simplemente sensacional.

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