Mensaje a la comunidad

A todas esas personas que han dicho cosas horribles de mi (que muchas las sé y muchas me han dicho que ni siquiera me puedo imaginar lo que dicen de mi) les quiero decir algo. Y que le caiga el saco a quien le tenga que caer (que me imagino que son muchos, ya que son muy poquitas las personas a las que genuinamente les agrado y les importo).

Cuando te critican tan feo y tan seguido, primero te deprimes. Te pega. Es inevitable. Se siente feo saber que nadie te aguanta aunque tú trates siempre de hacer las cosas bien.

Pero después, te das cuenta que independientemente de que tus intenciones sean buenas, que tus buenas acciones sean desinteresadas y que siempre te preocupes por el bienestar de los demás, la gente siempre recordará ese error aleatorio que cometiste hace tiempo y van a restregártelo en la cara. Ese o esos errores que fueron producto de una explosión de sentimientos, dado que padeces de un síndrome de ira muy cabrón, que los cometiste porque eres humano, siempre van a ser la justificación para denigrarte y para desacreditar lo mucho que te importa hacer este mundo un lugar mejor.

Cuando te das cuenta de esto, es que realmente aprendes a distinguir entre las personas que valen la pena, que son muy pocas, y las que no, que son increíblemente muchas.

Y es entonces que todo el daño que te ocasionaron y ocasionan esas personas que te hieren tanto por dentro, se desvanece, no del todo, pero poco a poco, y las críticas negativas (porque las constructivas siempre deben ser bienvenidas) pasan a dejar de tener un verdadero e hiriente impacto en tu alma (porque el hombre puede morir de tres maneras: puede morir su mente, puede morir su cuerpo y puede morir su alma).

Y, ahora sí, puedes gritarles, con toda tu energía y satisfacción:
F*ck you all, motherf*ckers!!!!!!

Los comentarios están cerrados