LA RETÓRICA DEL CONFLICTO (VII DE IX)

Juego teocrático

 

Detrás de una pantalla etérea

se mueve la palanca de control

moldeadora de mundos e historias;

es impermisible, blasfemo, que los personajes

tomen el mando de sus acciones.

 

El juicio retro del desarrollador

es desafiado por errores de funcionamiento,

con bichos que presionan botones

en busca de libertad fuera del juego.