Joaquincito y Santa Anita

 

candelaria

 

SANTA ANITA  Y JOAQUINCITO

 

joaquincito

 

Joaquincito es un muchacho de diez y siete años por cumplir, sus padres son; Laurita de 70 años quien es devota cristiana y fiel servidora del templo a Santa Anita desde aquel día en que le hizo el milagro de quedar embarazada del  hoy joven Joaquincito,  Joaquín es un anciano de 85 años  se desempeña  como sacristán en el templo antes mencionado, en agradecimiento a la maravilla de  Santa Anita,  de convertirlo en papá. El anciano matrimonio se comprometió a hacer de su hijo un sacerdote al servicio de Dios y de su santa iglesia.

Desde  muy pequeño Joaquincito fue sosegado y obediente  con sus padres, demostró gran desarrollo para su edad, realizaba todas las faenas sin chistar y si alguna vez quiso protestar,  sus padres  lograban corregirlo, pues, no debía de contradecir  por ningún motivo a sus mayores a quienes debía de honrar y respetar sin chistar. Y  fue así, como  llego a sus tres años , tiempo en el que su papá lo hizo monaguillo del sacerdote en el templo al que servía;  a sus  doce años, y con ayuda del sacerdote, a sugerencia de los padres  del joven, Joaquincito, ingreso al seminario menor, muy obediente pensando en todo momento que sus padres sabían  lo que hacían por ser lo mejor para él, quedo Joaquincito en condición de  aspirante para seminarista,  fue la oportunidad a sentirse libre, de hablar y escoger lo que le gustara, a pesar de la dura disciplina el seminario Joaquincito tenia libertad de estudiar música, y de conocer sus gustos por hacer deporte,  anhelo ser independiente  sin contrariar a sus padres, ahora  se reconocía  de tener habilidades y talentos  que por miedo a sus padres no externo.

Las  vacación en  la casa  de sus padres le resultaba un agobio  y fastidio pues su mamá  lo  comprometía con el párroco  durante todo su periodo vacacional, por otra parte,  su papá también era  muy demandante con su hijo,  Joaquincito se sentía abatido y contrariado, todos dirigían su vida ,Empezó a conocer  a más chicos de su edad a través del coro y catecismo, de la iglesia, se asombró al ver cómo tan jóvenes se realizaban y hacían  lo que a ellos les complacía hacer en su vida, lo invitaron a salir con ellos en algunas ocasiones , y para que sus padres no se enteraran de sus salidas, empezó a escudarse con faenas de  la iglesia, entonces  ya de noche se iba con los muchachos a jugar una cascarita, bailar o simplemente a compartir extensas conversaciones en compañía de ellos y las novias de algunos  jóvenes,  empezó a despertársele el interés por las chicas.

Joaquincito decía a sus padres  estar en la oración nocturna, quienes convencidos no se preocupaban más del  muchacho y se dormían tranquilos con toda la, seguridad y confianza de que su hijo tenía  vocación al sacerdocio. Sin embargo,  la vida para Joaquincito retomaba otro sentido al ver que se pueden hacer otras cosas y vivir de  muchas otras maneras muy distintas de las que solo conoció una, la convivencia con sus amigos le  mostro  la vida mundana que no conocía.

Las vacaciones terminan y Joaquincito  muy confundido tiene que regresar al seminario, ahora, no está muy convencido, sin embargo es inteligente y buen estudiante, ha decidido terminar su  bachiller  vocacional- seminarista, tiempo durante el cual no tuvo deseos de salir a su casa, cree estar convencido de querer ir al seminario mayor y ser sacerdote. Las  políticas del seminario son muy claras,” los aspirantes al sacerdocio, deben pasar nueve meses en su casa fuera del seminario, en prueba a su vocación”.

Joaquincito ahora es seminarista,  convencido de que llegara a ser un buen sacerdote. Regresa  a su  hogar muy a su pesar , su padre se encuentra muy enfermo,  Joaquincito en su deber se encarga  de velar por su padre , solo ha llegado para verlo morir,  entretanto su mamá está muy ocupada con los quehaceres de su casa que ha puesto al servicio de la iglesia atendiendo al sacerdote, párroco y toda visita episcopal, además de ocuparse en la preparación  de los desayunos escolares,  los cuales, su esposo solía hacer, para los niños que asistían a las escuelas de la iglesia;  por las tardes  da catecismo y prepara a los niños para la comunión, otros días lee la biblia en compañía de otras mujeres  vecinas y conocidas a  los otros días de la semana hace oraciones nocturnas en la capilla del santuario, es toda una loca fanática religiosa que se siente santa porque su hijo será sacerdote y ahora lo obliga a estar más tiempo en el santuario.

Joaquincito está obligado por sus padres a asistir al sacerdote en sus homilías y realizar  visitas  para dar la extremaunción al  feligrés   solicitante,   el párroco acoge a Joaquincito al verlo tan triste y con tanta devoción entonar los cantos gregorianos a Santa Anita sin percatarse del dolor que está tratando de acallarse, aleja de su lado a su mama y la llama para que cuide y teja las vestimentas a  la Santa, pues será la cede para realizar un encuentro de jóvenes religiosos al servicio de catequizar a todos los habitantes de esa comunidad, sirve todo su tiempo a su templo sin dárselo para atender a su hijo, al parecer lo ha enterrado junto a su esposo.

Han llegado las misioneras y sus aspirantes a novicias al templo de Santa Anita, Doña Laura las ha hospedado, con especial atención a la Monja misionera y su novicia Mónica de diez y seis años, quien a su vez  Mónica está  en periodo de prueba para tomar los hábitos,

 

Entre tanto Joaquincito y Mónica a través del estudio empiezan a despertar sentimientos encontrados de si tienen la vocación al servicio de Dios o el cariño que empiezan a sentir es más fuerte a lo que quieren ser, cada vez se les ve pasar más tiempo juntos hasta que sucede el beso que los hace hablar y decidir su posición , entonces los dos hablan con el párroco y este les explica que el tiempo fuera del seminario es para darse cuenta que vida es la que los llama y que por la formación siempre servirán a Dios, los pobladores empiezan a condenar el verlos siempre juntos platicando, la mama de Joaquincito  se entera y ruega al sacerdote se lleve a su hijo de regreso al seminario,  lejos de lo que ve como pecado, pues los muchachos quieren otro camino.

La mama fanática  hace un escándalo difamando a la chica, y los habitantes indignados, los corren de la iglesia, entonces  a Mónica la regresan a su casa y Joaquincito a su vez  escapa en compañía del sacerdote.