Explosion Tecali 09

UN DIA DE GUERRA

camiones disparandoA lo lejos  en un monte, el cual, se encontraba entre dos montañas, había un poblado en donde todas sus casas eran tan viejas como el mismo poblado, por lo tanto tenia pocos habitantes. Cierto dia, Brayan, que estaba en la sala de su  vieja casa en compañía de sus abuelos, Jovina y Roberto, sentados en el viejo sofa, frente a su t,v.  de blanco y negro, de los primeros modelos con un mueble integrado y ocupaba un gran espacio en su sala; pregunto a los ancianos la razón de por que sus padres no los visitaban, sobre todo a el que era su hijo.

Los abuelos se miraron entre si, y R oberto solo lo abrazo y le pidió que no hiciera preguntas que no podría entender ni comprender a su corta edad de ocho años, y su abuelita, secundo a su esposo, entonces el niño, enojado se separo de ellos exigiendo una respuesta a su pregunta ya que sus amiguitos si tenían a sus padres o a uno de los dos cerca de ellos y por que el no sabia nada acerca de sus padres, llorando pidio una respuesta que le aclarara su ausencia.

Los abuelos iban a responder su ansiada pregunta cuando unas voces alteradas se escucharon y gritaban a las afueras de la casa, se iban acercando hasta hacerse claras y escuchar decir ¡auxilio, auxilio, auxilio! Roberto se asomo a una de las ventanas y con sorpresa vio una camioneta con muchos soldados armados, rápido pidió a Brayan y a Jovina le ayudaran a cerrar y asegurar las puertas y ventanas de la casa, con prisa siguieron a imitar a Roberto, ya asegurados Brayan volvio su cara a su abuelo y le pregunto del por que se encerraban y Jovina enfrento a su esposo que le dijera cual fue la causa de esa reacción, entonces, Roberto acertó a decir que afuera habían camiones llenos de soldados armados asaltando las casas y metiéndose a las abandonadas.

en eso estaban, cuando de repente se empezaron a escuchar tiros y gritos de pelea, rápido dijo Roberto, vamos a escondernos en el sótano y no hagan ruido, apaguemos luces, los disparos siguieron, algunos rompieron los vidrios de sus ventanas, el ruido ceso por un rato, creyendo que todo había pasado esperaron un rato y al no escuchar ruido, salieron de su escondite y al volver a la sala, iban a encender su viejo televisor para distraer al chico cuando de repente entraron varios soldados disparando sin fijarse a quien disparaban, estaban poseídos por matar, hirieron de muerte a Jovina, quien con su cuerpo cubrió a Brayan empujándolo atrás del antiguo televisor, donde se resguardo, y viendo con horror como se llevaban a su abuelo los soldados asesinos, dejando sobre el piso como muerta a su esposa, Brayan paralizado de miedo no atino a hacer nada, pasado el susto corrió a ver a su abuela quien agonizante le dijo que abajo del viejo televisor estaba un sobre con un mapa, que lo siguiera e hiciera lo que allí adentro decía, pasaron algunos días y Brayan lloro a su abuela cuido de ella hasta que se dio cuenta de que estaba muerta, con horror se levanto del piso, se asomo afuera de su casa y todo era un desastre, el pueblo estaba desierto, egreso al interior de su casa y recordando las ultimas palabras de su abuela, busco debajo del mueble del viejo televisor encontrando un sobre bien pegado, el cual desprendió lo abrió y en efecto tenia un mapa,  y dinero para el viaje, tomo su mochila escolar y guardo algo de comer y un poco de ropa.

Salio de su casa, quiso enterrar a su abuela y solo la cubrió con una sabana colocando piedras encima de ella, su recuerdo le acompañaría toda su vida, salio de su casa y camino entre cadáveres que se encontraban en el camino a la carretera que lo conduciría a su destino, con la cara llorosa y e corazón apretado de miedo a ser sorprendido por algún soldado iba corriendo y tropezando hasta salir del peligroso territorio de guerra, con dificultad llego a su destino donde un señor de la edad de su abuelo lo recibió al enterarse de lo sucedido lo cobijo y cuido hasta la edad de doce años, pues por su seguridad tenia que salir se allí y dirigirse al segundo lugar del mapa, donde encontraría a una familia acaudalada que lo ayudaría con su educación pues eran los apoderados del dinero de familias acaudaladas retiradas en provincias y muertas en batalla, al terminar sus estudios de medicina, le hicieron entrega de una cuantiosa fortuna que sus abuelos le habían heredado entre bienes y dinero.

durante tantos años busco a su abuelo Roberto por cada lugar que visitó con su trabajo en médicos sin fronteras, solo el recuerdo de su abuela lo acompañaba, pues, nunca supo de sus padres y jamas quiso regresar donde “el día de guerra”  marco su vida sin identidad.