Esperando la liquidación

Déjate romper, que el cuerpo nade sobre fauces amarillentas
que dejan pus en las ampollas, en SI-NO, estos espacios bucean
los ensordecedores ecos de lingotes de oro
¿puede caber tan sólo un si-no, en estos espacios
que nulifican los pulsos, las pasiones, los sueños? ¿aún hay vida?
En aquellas paredes los movimientos corresponden a actividades
sin saltos, puede que la mejor línea halle en esa vitrina que rodea
al cuerpo. ¿Qué es el cuerpo que trabaja?

Déjense, repite el mundo
financien sus potencialidades, déjate
¿cuántos segundos se otorgan al mundo sin haber conciliado
la vida que dejamos al nacer?
En todos los rincones que resguardan segundos muertos,
hay privaciones y salidas de emergencia
¿what emergency?
agujeros en bocas andantes que repiten silencios
y sin repeticiones no se habita, ni hay para el pan.

Dense que los corredores son cooptados
por encuadres nebulosos. ¿Qué fortuna
habitan los desafortunados?, que en medio
de jaulas aleteando ocasionalmente
no sienten, ni angustia, ni principio
ni fin.

Quiero recoger mis segundos muertos,
nada más
nada mas
mis extremidades van temblando.