Entre metáforas y electrones

2+2=5

1

Empieza con un malestar, algún tipo de bochorno, puede ser acidez estomacal o un leve pero persistente dolor de cabeza. Es un día cualquiera y el mundo a tu alrededor te parece una farsa, una obra teatral. ¿Quién es el director de escena, que ha colocado mal ese edificio?¿quién escribió tan pobres diálogos en la parada del camión? Sigues andando, las aceras son estrechas, la gente se empuja sin disculparse. Ahí, frente a tu oficina, el sol te golpea el rostro con fuerza de Knock out ¿quién es el encargado de la iluminación?. De pronto y de la nada entiendes tu papel, eres un actor secundario en una mala película. Otros dirigen tus pasos, tus movimientos, tu vestuario, ¿acaso tu pensamiento?

“Soy feliz”, te dices, lo repites en un mensaje con emoticón,  click, publicar. Pero no lo eres, algo sigue creciendo en el fondo de tu ser, una mala hierba que provoca comezón en tus pensamientos.  ¿Cómo aliviar el escozor en la mente? Intentas con una taza de café,  un chiste de oficina, con las piernas y faldas vecinas;  intentas pero la rutina hoy no te produce comodidad, algo hay diferente, es como si de pronto vieras en todos una máscara grotesca. En el espejo del baño aflojas tu corbata y te revuelves el cabello. ¿Cuándo me convertí en un adulto de maletín? Te preguntas en silencio, la mirada perdida en el fondo de tu reflejo. Vuelves a la adolescencia, a la preparatoria y a ese libro, el libro, que tu profesor de literatura te hizo leer a la fuerza;  lo recuerdas por su pasta vieja de biblioteca, por palabras como doblepensar, hablaescribe, neolengua, ideadelito, lo recuerdas sobre todo porque su título era una fecha, 1984, la de tu nacimiento.

2

Hay una canción que dice “Me quedaré en casa eternamente, donde 2 más 2 siempre suman 5”. Es de la banda británica Radiohead y la frase remite directamente a la novela de George Orwell: 1984. El autor imagina una sociedad oligárquica en donde todos se encuentran vigilados por la mítica figura del Big Brother, la imagen humana  del “Partido”. Este sujeto aparece por todos lados como un anuncio publicitario, sonrisa y bigote incluidos. Es una sociedad en donde los hijos denuncian a sus padres cuando estos dicen algo contra el Partido, donde el Ministerio del Amor es el lugar de las torturas, El Ministerio de la Paz planea las estrategias de guerra y el Ministerio de la Verdad reescribe a diario la historia para ocultar los sucesos no convenientes.

El protagonista es un sujeto que trabaja para el Partido y un día cae en la cuenta de que algo no va bien. Comienza a dudar de su trabajo, cometiendo lo que la Policía del Pensamiento llama ideadelito. ¿Qué es un ideadelito?. Es cuestionarse, dudar de los gobernantes y de la felicidad impuesta por ellos, es pensar en palabras como libertad, justicia, rebelión o derechos humanos. Un ideadelito es algo que los entrenados policías  del Pensamiento pueden detectar en el rostro y por eso el protagonista debe cuidarse de actuar correctamente y elegir  con cuidado las palabras cuando habla con sus colegas. Tiene miedo y por eso desahoga sus ideas en un diario en el que escribe cada noche, lejos de la cámara (el ojo del Big Brother) que vigila todas las habitaciones. En una de estas páginas escribe “La libertad consiste en decir que 2 más 2 es igual a 4”, nada más que la verdad. Sin embargo,  más tarde caerá en la cuenta que al Partido no le interesan las verdades objetivas, y mediante torturas lo llevarán a la triste conclusión de que, si ellos quieren, pueden convencerlo de que dos más dos es igual a cinco. “La verdad es la que tú crees”, le dicen, “y nosotros decidimos lo que crees”.

1984 es una novela que incomoda y convence de que una ambición como la del Partido no sólo es posible, sino que presenta siniestras analogías con la realidad. ¿Cómo se puede controlar el pensamiento de toda una sociedad? Las respuestas que ofrece el autor son bien diseñadas: mediante la reescritura constante de la historia, mediante torturas, mediante una guerra continua que mantenga en pánico a las naciones y haga ver a un grupo de poder como los protectores, pero sobre todo, y es la parte que me resultó más interesante, con la creación de un lenguaje, la Neolengua.

La Neolengua es una estrategia del Partido para reducir el vocabulario de las personas y así limitar el pensamiento. Se vale de un sinfín de palabras compuestas como hablaescribe, ideadelito, buenpensado, imbueno. Una de las palabras más importantes que introduce esta neolengua es doblepensar, cuyo significado es difícil de enunciar pero representa algo con lo que todos estamos familiarizados: el saber y negar al mismo tiempo la realidad, el conocer la mentira y la verdad y actuar a conveniencia en medio de sus fronteras.

3

El mundo avanza y te sientes viejo, regresas del baño a tu cubículo con ánimos rebeldes, no miras a nadie en el camino. Enciendes tu computadora, con ella y su internet te sientes poderoso, capaz de comprender a fondo lo que pasa en tu mundo. Lees noticias, opiniones, buscas fuentes que te llevan a otras fuentes a otras noticias y  a otras opiniones; la información abunda al igual que tu incapacidad para digerirla.

Doblepensar, te dices, todo es doblepensar, lo hace el gobierno al negar los problemas evidentes, lo hacemos nosotros con incongruentes discursos de doble moral. Presumimos nacionalismo al tiempo que aceptamos sin culpa el dominio cultural extranjero, el suelo que tanto  defendemos lo pisamos con tenis Nike; nos quejamos de la corrupción que más de una vez nos ha librado de las infracciones, gritamos odio al gobierno que beca nuestros proyectos, gritamos odio al narco  mientras asistimos, con cara de quien no sabe nada, a eventos y lugares de su propiedad. Doblepensar, te repites, es saber que aunque dos y dos suman cuatro, también suman cinco.

Respiras profundo y te calmas un poco, piensas en aquel libro y te alegras de que no se haya llegado a los extremos mencionados. Al menos no existe el tal Big Brother, te consuelas, aun conservamos esa libertad de no ser vigilados, pero luego caes en la cuenta de que no son necesarias las cámaras, eres un actor secundario buscando protagonismo, ¿Qué estas pensando?, te pregunta un recuadro en la pantalla, le contestas, click, publicar.