El visitante III

Inspirado en la pintura ” Visita inesperada” de Remedios Varo

 

Cada noche te espero desnuda  en mis sueños,  avecilla del bosque,

para que dejes la marca de tus garras  sobre mis cuerpo de charcos,

te espero con una vela encedida sobre el mantel de las sábanas,

con las lágrimas servidas en copas y con los cogines de las sillas abiertos

enseñando sus plumas para que hagas tu nido.

 

Siempre te acompaña el gato que guía tu vuelo entre sus dientes brillantes,

él te trae a la muerte de mi alcoba,

a los sueños que mecen  mis  paredes.

 

Vienes avecilla del bosque con el rugir de las  hojas en tus plumas,

y las sueltas  para sumirme en la hipnosis de tus alas que arrastran  al manto de la tierra,

traes en tu pico las flores que en sus pétalos guardan el canto desentrañado de los árboles.

 

Me haces sentir dentro de un árbol que orquesta  sobre su piel de ramas el silencio de los astros,

y todo lo que me  dices con tus ojeras se va  hacia la tierra por el hoyo del tronco,

como cenizas de hojas.

 

Nunca te vas sin dejar de posarte en mi  labios,

sin hacer un acto de equilibrio que rompe la rama de mi frente,

dejando la estela de un sonido, nota enterrada en el piano del bosque

después,

el mismo ciclo de despertar y dormirme en el ruido que hacen

las ruedas del carro  de la madrugada ,

al partir contigo, mi pajarillo del bosque.

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