Traje Astral

Me he encontrado con un traje astral de carne orgánica. Su mente atómica gira alrededor de la totalidad del vacío y la existencia. Parece desfasado del tiempo universal pues su mirada interior anda enfocada en la búsqueda de su astro perdido.

La nada lo negro, la nada lo blanco, incursión que delata una cruz invertida en su espalda, una cruz que divide con incisiva geometría el espesor de billones de segundos en su psique.

No hay más opción que ponerlo a soñar más allá de los sueños, más allá de su nacimiento, más allá de sus primeros amigos, del primer alimento y de su última cena,  más allá del origen  y del lenguaje, que siga soñando, que vuele por la espesura de los  siglos acumulados, y que ascienda hasta la fuente, más allá del quinto orden, que sienta el abrazo amoroso de la noche y el día, el pulsar del tallo de millones de flores que sueñan hacia adentro y hacia fuera y escuchan el aire, obedecen la marea y sueñan con los mundos de un sol que también gira y sueña esperando a que miles de trajes astrales cómo este, despierten.

davinci