El Diccionario del Diablo DATA-DESP

Datario, s. Alto dignatario de la Iglesia Católica Romana, que tiene la importante función de estampar sobre las bulas papales las palabras “Datum Romae”. Goza de un sueldo principesco y por supuesto de la amistad de Dios.

Danzar, v.i. Dar de brincos al sonido de la música, preferentemente con los brazos sobre la esposa d etu vecino o de su hija. Hay muchas clases de bailes, pero aquellos que requieren la participación de los dos sexos tienen dos características en común:  son visiblemente inocentes, y  muy apreciadas por los maliciosos.

Dandy, s. Aquel que profesa una singularidad de opinión con respecto a sus propios méritos, enfatizando su excentricidad con sus ropas.

Deber, s. Lo que nos impulsa inflexiblemente a la dirección del lucro, por  vía del deseo.

Deber, v. t. Tener (y conservar) una deuda. Antiguamente para los gringos la palabra no significaba deuda sino posesión; en la mente de muchos deudores existe todavía una gran confusión entre ambas cosas, ya que en inglés “to owe” (deber) y “to own” (poseer) suenan y se escriben de manera bastante similar.

Debilidad, s. Ciertos poderes primordiales de la Mujer Tiránica innata de la mujer tiránica con la cual mantiene el dominio sobre el macho de su especie, sujetándolo al servicio de su voluntad y paralizando sus energías rebeldes.

Decidir, v. t. Sucumbir a la preponderancia de un grupo de influencias sobre otro grupo de influencias.

Defeccionar, v. i. Cambiar bruscamente de opinión y pasarse a otro bando. Ejemplo: La política  actual de México  esta llena de defección.

Degenerado, adj. Menos admirable que sus antepasados. Los contemporáneos de Homero eran notables ejemplos de degeneración; hacían falta diez de ellos para alzar una roca o promover un motín que cualquier héroe de la guerra troyana habría alzado o promovido con facilidad. Homero no se cansaba de burlarse de los hombres que viven en estos días degenerados“, que es quizás por eso que no le dejaron  mendigar su pan un marcado ejemplo de devolver bien por mal

Degradación, s. Una de las etapas del progreso de la moralidad y la sociedad que lleva de la condición privada al privilegio político.

Dejeuner, s. El desayuno de un gringo que ha estado en París. Usan varias pronunciaciones.

Delegado, s. Pariente de un funcionario. El delegado es, por lo general, un bello joven con una corbata roja y un intrincado sistema de telarañas que bajan de su nariz a su escritorio. Cuando el conserje lo golpea accidentalmente con la escoba, sale de él una nube de polvo.

Deliberación, s. Acto de examinar el propio pan para saber de qué lado tiene manteca.

Dentista, s. Prestidigitador que  poniendo metal en tu boca, saca el metal en tu bolsillo.

Derecho, s. Autoridad legítima para ser, hacer o tener; por ejemplo el tener derecho a ser rey, hacer trampas al prójimo o tener el sarampión. Secreía universalmente que el primero de esos derechos fue derivado directamente de la voluntad de Dios; y esto es algunas veces afirmado in partibus infidelium fuera de los reinos iluminados de la Democracia…

Desgracia, s. Enfermedad que se contrae al exponerse a la prosperidad de un amigo.

Desmemoria, s. Don que otorga Dios a los deudores, para compensarlos por su falta de conciencia.

Desobedecer, s. Celebrar con una ceremonia apropiada la madurez de una orden.

Desobediencia, s. El plateado rayo de esperanza de las nubes de la servidumbre.

Desposada, s. Mujer con una brillante perspectiva de felicidad detrás de ella.

 

Fuente: http://xroads.virginia.edu/~hyper/Bierce/bierce.html

IMAGEN: http://nikoletalo.deviantart.com/art/Devil-woman-192176539

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