El cine de los prisioneros

 

En lo invisible de la oscuridad,

después de tanto estar entre las sombras,

se implora por luz, algo que se iguale,

y se guarde para la eternidad.

 

Película de luces en el aire

que se proyecta ante la vista incauta,

espectáculo que no tiene pauta,

sirve para encantar hasta que expire.

 

Presos en una celda de negrura,

se ven formas fluorescentes que mutan

y su realidad se transfigura.

 

Con la atención pasmada se ejecutan,

confinados que ya nunca se inmutan,

cuando ante ellos se muestra una abertura.