Darnos al Atisbo

Corazón tierno, profundo.
Pecho arrobado, rotundo
Sonrisa de primavera
larguísima cabellera
mirada que da zafiros
detiene el tiempo y sus giros,
nuestro vuelo surca una era.

Musa con sabor a vino,
mar y tierra y poesías
donde se sirven mis ansias
en vajilla de platino

Compartir en el camino
vislumbrar en lo indecible
palpar lo inconmensurable
darnos al atisbo fecundo
donde el tiempo es un segundo,
una delicia insondable.