Caja de Skinner

Me siento como una rata de la caja de Skinner. Sé que tengo que apretar una palanca para salir de esta situación tan incómoda, pero llevo años apretando palancas y no se abre la puerta para que salga a comer.

Solo queda una palanca por apretar que dice: Vencer el orgullo. ¡No sé cómo pude caer aquí, no hay persona más bruta que yo! Pero no he podido salir porque el sistema de palancas está mal diseñado; tendría que decirles cómo debe ser; al menos si van a hacer mal el diseño que pongan un manual de cómo sobrevivir en esta caja infernal. Creo que la clave está en la combinación de alguna palanca que ya he apretado, lo intentaré de nuevo.