Breve reflexión personal sobre el libro “El proceso ideológico de la revolución de independencia” del Dr. Luis Villoro

  • Este texto es de una tarea de la asignatura de Historia IV: México del siglo XIX, impartida por la Lic. Margarita Domínguez.

 

I. Introducción.- 

 

En el presente memorándum se elaborará una breve reflexión sobre el libro del Dr. Luis Villoro titulado El proceso ideológico de la revolución de independencia. Dicha obra se divide en ocho capítulos, los cuales no necesariamente atienden a la evolución cronológica de la historia de la independencia mexicana, sino más bien a la evolución de los ideales en dicho espacio-tiempo.

El Dr. Luis Villoro fue un filósofo nacido en España, pero que residió en México hasta el último de sus días. Padre del famoso periodista mexicano Juan Villoro y un gran diplomático, profesor e investigador. El proceso ideológico de la revolución de independencia es un libro que se destaca por el uso de la temporalidad como figura literaria. Es decir, en lugar de enfocarse en los personajes y en los momentos, se centra en los ideales que conllevaron a dichos hechos históricos. La obra de Villoro no es cualquier libro de historia que puede encargarse a leer en las primarias o secundarias: es digno de un profundo y detenido análisis, tanto sociológico como filosófico.

El proceso ideológico de la revolución de independencia contiene un análisis excepcional. ¿Por qué excepcional? Porque va más allá del simple recuento de los hechos históricos o de la simple revelación de secretos: supera el análisis histórico y logra abstraer el significado humano y filosófico del proceso de la independencia de México.

 

II. Desarrollo.-

 

¿Por qué llama “revolución” Luis Villoro a la comúnmente llamada “guerra” de independencia? Y, ¿por qué la define como un proceso? Estas dos interrogativas son claves para poder hacer un análisis de la obra en cuestión. Para saber por qué Luis Villoro llama a la independencia “revolución” y no “guerra”, basta con ver las definiciones de ambos conceptos, compararlos y aplicarlos a la misma. Una guerra no es más que un conflicto político armado entre dos Estados o entre dos grupos dentro de un mismo Estado en el que se rompe la previa condición de paz. Muchos grandes filósofos, como Kant y Voltaire, conciben a la guerra como un estado natural del hombre. Es popularmente dicho que la guerra saca lo peor de cada hombre; pero ¿qué hace la paz? Lo mantiene adentro.

En fin, el concepto de guerra, aunque es el universalmente aceptado por la sociedad para referirse a la independencia, es ciertamente inadecuado. Por otro lado, una revolución implica un cambio radical en el sistema político de un Estado y en su sociedad. El término “revolución” es ciertamente más adecuado que el de “guerra” cuando nos referimos al proceso de la independencia mexicana. ¿Por qué? Porque no se trató simplemente de un conflicto político armado: se buscó abolir totalmente el régimen, transformar radicalmente la situación social y combatir el sistema de dominación. El Dr. Villoro es pionero en el estudio conceptual del proceso de la independencia.

Ahora bien, ¿por qué es la independencia un proceso ideológico? En este punto el autor es increíblemente innovador: al menos yo, nunca había pensado en la independencia mexicana como un proceso ideológico, sino que siempre la había visto como una serie de acontecimientos históricos. Lo cual, al leer la obra, me hizo reflexionar y aprender mucho. Luis Villoro deja a entender entre líneas que la verdad fáctica dista mucho de la verdad histórica; que realmente lo único que podemos estudiar con certeza es la evolución de los ideales, no los hechos históricos en sí mismos. Nunca sabremos la verdad fáctica, nunca sabremos lo que realmente pasó; pero sí podemos aprender de la historia analizando las tendencias ideológicas de la misma, como lo hace el autor.

Ciertamente Villoro maneja una amplia gama de ideas principales en su libro; no obstante, hubo una en particular que a mi me llamó mucho la atención. Brevemente explicaré la idea. El autor argumenta que hay dos caras de la libertad como factor decisivo en el movimiento de independencia: el negativo y el positivo. Para llegar a esta proposición, elabora en el tema de la lucha de clases para después aterrizar en las dos máscaras de la libertad. Los rebeldes siempre fueron más de las clases bajas de la sociedad; las fuerzas de Morelos eran puros negros, mulatos, mestizos e indios. Dice Villoro: “la revolución fue exclusiva del bajo clero y del pueblo(…) estamos ante un movimiento unánime de las clases populares.”[1] Establece el autor que el impulso revolucionario no puede perdurar en lo instantáneo y es por esto que se abre una revolución alternativa: el movimiento negativo de la libertad. Menciona que el movimiento positivo de la libertad es en el que se busca, después de haber destruido, construir un nuevo orden social y que el movimiento negativo, al que llama anarquía, abandona para siempre la posibilidad de situarse en un orden y perdura en caos, abandonando el impulso popular.

En cuanto a esta idea principal del autor, tengo dos críticas. La primera es positiva: me encantó la manera en la que postula el movimiento libertario como dos cauces paralelos y opuestos, pero simultáneos; la segunda es negativa: me parece que el autor utiliza mal el término “anarquía”. Villoro utiliza al concepto del anarquismo peyorativamente, para referirse a un estado de desorden total y de movimientos sin sentido. El anarquismo es todo lo contrario: es orden, no caos; es una utopía ideológica que ha sufrido de demonización.[2] En fin, independientemente de este pequeño desacuerdo en cuanto a la utilización de un concepto, es esta una idea que me ha cautivado. Ciertamente se superó esa etapa negativa de la libertad, pero nos dejó un grande legado: el caudillismo popular. Y es por esto en específico por lo que me parece que es esta la idea más importante de todas las principales de la obra.

El hecho de que el movimiento negativo de la libertad nos dejó de legado al caudillismo popular es demasiado relevante en la actualidad. ¿Por qué? Porque aunque en nuestros días no andemos con nuestras botas y sombrero, montados en un caballo, armados con rifles y con un ejército de iletrados, idolatramos a los políticos como en ese entonces venerábamos a los caudillos. Los amlovers, los peñistas, los (inserte-cualquier-nombre-de-un-político-aquí)-istas… Parece que ya es parte del chip mexicano el adorar a un político, creyendo que si llega al poder va a resolver todos nuestros problemas. Sin duda el gobierno tiene parte de culpa de que estemos como estemos, pero no el 100%. Yo diría que en nuestra realidad, tanto el pueblo como el gobierno tenemos la culpa de estar como estamos (50%-50%); y en lugar de actuar, le echamos la carga a, por ejemplo, Enrique Peña Nieto. Digo, independientemente de que obviamente es totalmente incapaz para gobernar (y para pensar), es totalmente absurdo el pensar que un presidente va a resolver todos los problemas de una sociedad. No se puede, así no funcionan las cosas. Esta tendencia de los mexicanos de venerar a los “líderes” políticos tuvo su nacimiento con el caudillismo popular en la independencia mexicana.

Luis Villoro logra desarrollar este tema de una manera muy peculiar: sensibilizando la historia. Además de esto, el autor elabora en muchas otras cuestiones y materias, pero quise mencionar esta porque fue la que más me gustó (y no puedo poner todas ya que usted pidió un memorándum breve). Pero bueno, es este un ejemplo claro de cómo el autor analiza las ideologías más allá de los hechos fácticos en determinado espacio-tiempo, lo cual fundamenta el que el libro se titule El proceso ideológico de la revolución de independencia.

 

III. Conclusión.-

 

El libro de Luis Villoro, El proceso ideológico de la revolución de independencia, es una obra de arte: un precursor en el análisis filosófico de la historia. Repito, este libro es excepcional porque va más allá del simple recuento de los hechos fácticos o de la simple revelación de secretos: supera el análisis histórico y logra abstraer el significado humano y filosófico del proceso de la independencia de México.

Recomiendo ampliamente el libro del Dr. Villoro: El proceso ideológico de la revolución de independencia.[3]

 


 

[1] Villoro Toranzo, Luis. El proceso ideológico de la revolución de independencia. México, Fondo de Cultura Económica, 1986. p. 85-86.

[2] No voy a elaborar en el tema del anarquismo porque no es el tema, pero comparto este link http://cijfldm.blogspot.mx/2013/09/el-anarquismo-demonizacion-del-concepto.html de un artículo que escribí hace más de un año sobre lo que verdaderamente es el anarquismo.

[3] Pueden consultar el libro completo en formato pdf en la página siguiente: http://biblio.juridicas.unam.mx/libros/libro.htm?l=2617.

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