Arigatōgozaimashita

 

Villa japonesa

Viuda anhelada,

es ella siempre ardiente,

mi moza amada.

 

Callada amante,

que nunca fue deseada,

vive anhelante.

 

Yo te recuerdo,

porque en tu ausencia, siempre

ciego me pierdo.

 

El fatal juego

de mirarte a los ojos

destruyó mi ego.

 

De ti cansado,

llevo mi vida lejos

desencantado.

 

No le hice caso

a la naturaleza,

llegó el ocaso.

 

Amor libera

mi pasión reprimida

antes que muera.

 

Arigatōgozaimashita

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