3 segundos de eternidad

Al choque del encuentro se vio

verterse toda la Biblia en testa

de madre inmaculada celesta

e Hijo Divino que el Padre envió.

 

Gabriel fue a donde ella vivió,

él no encontró el Fiat de aquesta

para llevarlo al Vía Crucis en cesta,

pues, la mujer nunca lo perdió.

 

Dios clavó la daga de Simeón

en ambos corazones de amor llenos

y Él como en Caná acató la elección.

 

Fusión de Fiat en ojos buenos,

hizo mitosis para quinta estación;

todo esto en tres segundos… o menos.